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La Boda en la Selva

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VERSIÓN ORIGINAL DEL CUENTO DE LENDA

Había una fiesta en el bosque, todos fueron invitados, todos, excepto el León que al enterarse muy enfadado y lleno de ira se marchó muy lejos, se sintió la oveja negra del bosque.

Los animales no querían contar con su presencia en la fiesta, el león era un poco problemático siempre lo quería todo para él, de cuando en cuando compartía algo pero rara vez, por no hablar de su carácter, gruñón y enfadadizo, asustaba a todos con sus gritos y mal genio. ¿Quien querría a alguien así en una fiesta? La verdad los animales estuvieron de acuerdo en apartarlo de la celebración, no querían que nadie estropeara este momento feliz, además el león solía estar sólo y seguro que no le importaría, eso pensaron ellos, porque al león le había afectado muchísimo, él no se daba cuenta de que su comportamiento no gustaba y siempre los había sentido como amigos, pero ¿que amigo no cuenta contigo para una celebración?.
Nadie se enteró de su partida, Don León era de esas personas que hacen poco ruido cuando están a tu lado. Es cierto que alguna que otra vez intentarán jugar con él pero era tan distinto que sus juegos no gustaban a nadie, la verdad los animales no entendían al león y tampoco se esforzaron en intentarlo.

Hubo un momento que sintieron un gran rugido a lo lejos, se dieron cuenta que quizás su amigo necesitaba ayuda y les apenó ser los causantes de sus males, no habían sido justos y tuvieron grandes remordimientos. Todos buscaron a Don león pero fue inútil “al León lo había tragado la tierra”. Entonces la pena inundó el bosque y todos los animalitos comenzaron a llorar. Decidieron que no habría fiesta, no sería lo mismo sin la presencia de Don León, lo echaban en falta, era verdad eso que decía siempre el lobo,

“no sabes el que tienes hasta que lo pierdes”.

Meses después cuando casi se habían olvidado de su amigo, una invitación conjunta llegó su bosque:

Don Leoncio tiene el gusto de invitarles a su boda

Todos muy alegres comenzaron a imaginarse cómo sería la mujer de Don Leoncio, se pusieron sus mejores galas y decidieron emprender camino a ese lugar llamado Selva, allí sería donde se celebraría el gran compromiso.
El camino fue largo pero llegaron muy pronto porque estaban deseosos de ver a su viejo amigo y de tener la conversación pendiente, esa conversación que tantas veces habían ensayado, esa que empieza con una disculpa y termina con un te quiero.
Al llegar a la selva todo era alegría. Animales de llamativos colores les dieron la bienvenida con cánticos que nunca habían escuchado, no salían de su asombro, qué lugar tan bonito, parecía que allí habitaba la magia, quedaban con la boca abierta cada vez que un nuevo amigo de Don León se presentaba, algunos parecían gigantes.

Allí en medio de la selva estaba Don Leoncio con una gran sonrisa, nunca lo habían visto tan feliz y a su lado un animal no tan peludo y corpulento pero muy parecido a él, ¿sería su mujer?.
Don Leoncio les saludo cortésmente, hizo las presentaciones con mucho cariño, Leoncia le miraba con grandes ojos de enamorada, en ese momento los animales del bosque se decidieron a pedir disculpas por su comportamiento, delante de todos, estaban muy arrepentidos. Don Leoncio no dijo nada, solo les miró con compasión para él seguían siendo sus amigos, sabía perdonar. Se dió cuenta que los amigos, a veces se pueden confundir y no por eso dejan de ser amigos.

Era feliz, sus nuevos amigos habían sabido ganarse su corazón, no habían intentado cambiarlo, eso era algo que sólo podría hacer él si quería, no les importaban  sus manías o carácter porque era algo que formaba parte de su personalidad y sería el tiempo y la paciencia el encargado de ir dulcificándolo.
Sus nuevos amigos no cuestionaban sus momentos de silencio o sus huídas a lugares que sólo eran para él, lo respetaban y le daban su espacio, no como algo forzado sino porque les salía del corazón. Se molestaron en interesarse en cuáles eran sus motivaciones e intereses y es así, como el León se sintió en su lugar, en su casa y es así como entendió que hay amigos con los que nos gusta estar más que con otros y no por eso dejan de ser amigos, hay muchos tipos de amistad y así se lo explicó a sus amigos del bosque, compartimos momentos juntos y esos los recordaré siempre pero me dí cuenta que la amistad es mucho más, es comprensión y dar el mejor de uno y esto lo encontré con mis amigos de la selva.

Los animales del bosque comprendieron sus palabras porque sabían que nunca tuvieron la llave que abriera su corazón, ni siquiera la buscaron. Entendieron que la única razón de la invitación del león había sido, hacerles participes de su alegría, como parte que habían sido de su vida y se sintieron felices porque él era muy feliz. Mirando a su alrededor se dieron cuenta de lo diferentes que eran sus nuevos amigos y comprendieron que él allí era el rey.
Don León y Leoncia tuvieron una espectacular fiesta. La boda terminó al anochecer después de un gran banquete y una divertida fiesta. Todos entendieron que lo más bonito era ser capaces de convivir aunque fueran tan distintos, decidieron conocerse mucho más, así que, hicieron un festival en el que representaron dos obras bien distintas pero cada una de ellas especiales para representar tan distintas vidas.

El bosque encantado y el Libro de la Selva, ¿cuál de las dos ganaría?

Don mono era el director de los animales de la Selva y doña ardilla la directora de los del bosque.

Primero le tocó el turno a los animales de la selva, los cocodrilos, las serpientes, los elefantes..difícil superar a tan grandes actores. Pero los animales del bosque lograron hacerse un hueco con sus interpretaciones el búho, el lobo, los conejos,..todos pusieron lo mejor de sí para que la obra fuera todo un éxito.
Hubo un empate en aplausos porque ambas obras habían sabido recoger muy bien los sentimientos de cada uno de ellos.
A La mañana siguiente los animales del bosque comprendieron que aquel lugar era la casa del León y jamás nadie lograría que la dejara, allí tenía a sus verdaderos amigos, era un animal de la Selva y como lo querían de verdad, se despidieron muy contentos de verlo feliz e invitaron a todos la próxima fiesta, esta vez sería en el bosque y don León el invitado especial.

Recuerda
Mira con los ojos del corazón y acepta que todos somos bien distintos, esto y lo que más nos enriquece como personas.
Convivir todos juntos y el más bonito y divertido del mundo
En esta vida y más feliz lo que cuida bien de los amigos!

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